El caramelo es un aditivo alimentario de tono marrón oscuro, producido mediante un tratamiento térmico controlado de carbohidratos de grado alimenticio. Reconocido como el agente colorante más demandado a nivel global, el caramelo no solo transforma la apariencia visual de diversas mezclas, sino que también aporta características organolépticas que enriquecen la experiencia del consumidor.
Para adaptarse a las necesidades específicas de la industria, el caramelo se clasifica en cuatro variantes principales: Clases I, II, III y IV. Cada clase cumple con rigurosos estándares internacionales de manufactura y seguridad alimentaria, garantizando así un producto que no solo es estéticamente atractivo, sino también seguro y confiable para su uso en diferentes aplicaciones dentro del sector alimentario.


